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30 agosto, 2007

Con o sin?


No sé si es a mí sola, pero:
  • Puedo haber ordenado todos mis papeles por color, tamaño, fecha, colores, título y cantidad de caracteres; pero si alguien viene y me pide el documento X, no lo voy a encontrar aunque lo haya colgado del techo con un moño.
  • Me taro tratando de interpretar las agujas del reloj si alguien me pregunta la hora.
  • Me mato haciendo una planilla de excel con macros, tablas dinámicas, formatos condicionales y la mar en coche para que sea fácil y amigable; pero cuando se la tengo que mostrar a otro parece que la planilla la hubiera diseñado el mismísimo demonio.
  • Se me escapa "chau, betote", "tatau" o alguna boludez por el estilo cuando hablo por teléfono con gente con la que no tengo confianza.
  • No puedo evitar sentirme una estúpida cuando hablo con un call center, mientras lucho por hacerle entender al tipo/mina que me atendió cuál es el problema ("sí, no se enciende el coso ése... no sé cómo se llama... el verde con una lucecita arriba.... que mire qué? Perá, bancá que no lo encuentro..."). Y si me enojo (aunque sea con razón) no puedo evitar sentirme una perra.
  • Me pone incómoda quedar caminando a la par de otra persona cualquiera por la calle, sobre todo si está desierta.
  • Hay días que inexplicablemente elijo a conciencia una combinación de telas, o de colores, o de zapatos y cartera, y me doy cuenta cuando ya es tarde para cambiarse, que elegí para el reverendo culo.
  • Mi perfume nunca es tan rico como el de las demás. La francesita tampoco nunca luce igual de brillante y bien hecha que la de ellas. Y no hablemos del pelo.
  • Puedo estar horas tratando de escribir la frase adecuada en un mail. No duermo si se me escapó un error de ortografía. Suelo releer varias veces algún mail ya enviado, si es importante.
  • Esto ya lo mencioné en algún post lejano, pero sigo sin poder ir al baño si hay espectadores.
  • Me da cosa cuando alguien habla de su tíos o primos. "Porque mi primo bla bla..."Sí, si te conté, mi tío el arquitecto..." (juas, perdón amigueta, pero me pasó toda la vida esto). No parezco tener problema con otros parientes.
  • No puedo mantener conversaciones del tipo doméstico, como lo caro que está el kilo de kiwi, porque a los 2 minutos me quedé sin nada que decir y de cajón que perdí todo interés en el tema.
(Ya sé: debe haber veintisiete mil posts como éste, zenkiuverimach)

Dibujito © clicky clicky aquí

Cacareado por Julia a las 11:13 p.m., (10) ya rompieron los huevitos

03 agosto, 2007

Tachame la doble


Llega un momento, en la vida de (casi) toda mujer, en el que ponerle sal a las papafritas un día de verano se convierte en un momento embarazoso.

Cacareado por Julia a las 10:08 a.m., (21) ya rompieron los huevitos