Resulta que...Trabajé hace un tiempito para una ART, esa cosa que cubre accidentes y/o enfermedades laborales. En consecuencia, me citan como testigo en cuanto juicio laboral aparece por ahí.
Definición rapidita: un juicio es una cosa (como mínimo) seria, que se celebra en una especie de club inglés, donde un par de abogados hace lo imposible para demostrar con lógica y pruebas que tiene razón él sí y el otro no, y un juez de aspecto sabio y digno que escucha atentamente y golpea con un martillito cuando las cosa se desmadra. (Fuente: "Petrucelli")Realidad: un juicio en Argentina es algo parecido a esto...
Oficina de 2 x 3, paredes de durlock, ventana partida al medio que da a una pared. Ventilador de techo blanco a todo lo que da ("zzzuc... zzzuc... zzzuc.... zzzuc..."). Hay un tipo color blanco teta sentado frente a una compu en la que corre güindous 3.1
Delante del tipo hay una silla blanca de plástico tipo jardín. Atrás de la silla hay 3 abogados, dos de ellos con aspecto de haber pasado la noche en la puerta.
El tipo blanco teta te hace sentar en la silla de plástico tipo jardín, de frente a él y de espaldas a los abogados. Agarra un expediente de 35 cm de alto y te pregunta:
-Jura decir la verdad...?
Vos te quedás esperando como una mamerta que complete la frase, pero no, se ve que acá lo de "...toda la verdad y nada más que la verdad" no se lleva. Y sí, jurás, qué le vas a decir, que no? La Biblia se ve que se la choreó alguno.
El tipo te explica que te van a hacer preguntas (duh!) y que tenés que contestar (duh!) pero mirándolo a él; no podés mirar a los abogados (no sé qué pensar de esto, nunca vi nada parecido en "Petrucelli"). Y además, tenés que contestar
pausado, porque él va transcribiendo en simultáneo.
Los abogados para cada pregunta que te hacen usan la fórmula "
Para que diga la testigo..." y recién ahí disparan la pregunta (porque hasta la vergüenza se perderá en estos lugares
antes que el protocolo)
Todos hablamos como retardados porque mientras el tipo está
ti-quiti ti-quiti ti-quiti escribiendo lo que escucha.
Dos preguntas te hace TU abogada. Te das cuenta que es la tuya porque pregunta boludeces. Entre medio, los otros dos abogados charlan bajito sobre algo relacionado con una quinta. Pero a la tercera pregunta (intrascendente como las otras dos), saltan los dos como resorte, y acá sí que te parece que de golpe estás en la tele:
-¡PRO-TESTO!
A la pelota. Qué emoción, vas a ver un poco de controversia legal y una batalla dialéctica!
Errrrrrrrrror, querida. El tipo blanco teta te saca de la sala como a un perro ("Espere afuera, por favor"). Afuera hay un paliercito de 1x1 que da a 4 (cuatro) oficinas de corte idéntico, y en TODAS hay un juicio, parece.
El paliercito, además de la fotocopiadora, tiene 2 armarios metálicos a los que les tuvieron que sacar las puertas porque no entraban los papeles. Vos viste un rótulo, alguna mínima señal de orden y metodología? Yo tampoco. Supongo que meten la mano y sacan el expediente que más se deje agarrar.
En la oficinita de tu juicio, algo pasa pero no se entiende un pomo porque, recordemos, hay juicios por todos los wines. Al cabo de un 7 minutos de espera, sale el tipo y te hace entrar. Los ánimos parecen caldeados, pero nadie habla. El ventilador le vuela los pelos a todos.
Te hacen sentar nuevamente como la Esfinge, durita y mirando al frente, y te dicen:
-"Listo, no más preguntas..."
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Corolario anticlímax: pobre trabajador argentino...
Corolario anti-anticlímax: tenía que sacar a Papá Noel de la vista. Juro que nunca más posts tan largos.
Cacareado por Julia a las 12:25 p.m., 